Sobre Mí

Aunque mi nombre es Ana Karina, desde pequeña me llaman Kary y así es como me gusta. Tal como dice una canción, “un domingo de abril tomé coraje”… y nací. Fue en la ciudad de La Plata, Buenos Aires, República Argentina.

Hija de dos Seres increíbles y nieta de otros cuatro, he heredado de ellos muchas maravillas. Entusiasmo, fortaleza y compromiso; simpleza, alegría y unas ganas infinitas de aprender, integrar, agradecer y conVIDAr.

Mamá de tres hijos, sabios y bellos magos a quienes acompaño y por quienes me dejo acompañar en esta maravillosa aventura que es “vivir” la vida. A cada uno de manera particular, respetando sus peculiaridades, sus elecciones y sus decisiones.

Compañera de vida de un hombre íntegro, con quien hemos crecido juntos, aprehendiendo la verdadera sustancia de las palabras “libertad” y “acompañarnos”.

Hermana, sobrina, tía, cuñada, nuera, prima, vecina, amiga, profesora, mentora, aprendedora… en cada relación y en cada Encuentro me reConozco, me desCubro, y me reCreo.

Amo la vida, la libertad, los abrazos, las miradas, los sueños, las sonrisas y el Encuentro; el sol, los colibríes, los jazmines, las fresias, el arco iris y los niños… a todos los niños, a esos que danzan vivaces a la vista de todos y a aquellos que duermen o remolonean en el interior de cada Ser. Amo jugar, viajar, pintar, leer, escribir, escuchar música, imaginar y acompañar… volar y aterrizar… ir, venir, quedarme y contemplar… 

Mi corazón es inquieto, un eterno aprendedor curioso al que le gusta pulsar por aquí y por allá; aprender, conocer, saber… Él se ha encargado de guiarme hacia las fuentes que pudieran saciar esa sed. Y esas fuentes fueron desde una Universidad hasta un árbol, desde un seminario o congreso hasta la más pequeña semilla, desde un espacio de trabajo hasta una imponente montaña, desde un sabio maestro hasta la hormiga más pequeña que camina por algún rinconcito del fondo de casa. Cursé el Profesorado en Educación Física, tengo un diploma de la Universidad Nacional de La Plata que dice “Profesora en Ciencias de la Educación” y algunos otros como el de Mediadora, y ninguno que diga “admiradora de arroyos, ríos y mares”, “abrazadora de árboles”, “contempladora del cielo”, “escuchadora de vientos”, “saboreadora de chocolates”, o “amante de las cosas simples”, aunque también lo soy.

Me deleito escuchando a los niños y a los abuelos. Disfruto el silencio tanto como las palabras, la soledad como la sincera compañía, la noche como el día, estar con otros y estar conmigo.

Valoro y agradezco mi camino de aprendizaje, cada paso dado y a todos y cada uno de los seres con quienes me he encontrado. Grandes aprendizajes me han permitido integrar; una gran preparación para este presente.

Sueño intensamente con una humanidad, que recordando la sabiduría que la habita, viva en armonía con el universo, en paz… en plenitud. Lo creo posible y con ello es mi compromiso. ¿Y qué puedo hacer? ¡Solo vivir siendo mi mejor versión y contagiar! Y es en ese vivir y contagiar que me encontré compartiendo tarea y aprendiendo con seres fascinantes. He creado diferentes espacios/tiempos para lo que llamo el Aprendizaje Vital-Orgánico y, desde todas las propuestas de la que soy parte, me dedico a acompañar los procesos que son necesarios transitar para poder vivirlo.

Soy historias, vivencias, presencia, sueños; errores y aciertos; soy mustios grises y brillantes colores; soy nada y soy todo; soy insignificante ante la majestuosidad del universo, y soy universo…

Para vos seré lo que tú puedas ver; Por eso este “sobre mí”, es más un “sobre NOSotros”!!!

Kary

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